Los procesos misionales:
Hacen realidad la misión organizacional. A través de ellos es posible satisfacer las necesidades de la comunidad, así como capitalizar las posibilidades de la organización y del entorno.
Los procesos transversales:
Introducen las acciones tácticas de la organización, las que permiten asumir con características propias la responsabilidad de producir unos resultados definidos.
Los procesos de apoyo:
Soportan el desarrollo de los demás procesos, introduciendo las herramientas logísticas requeridas en la organización
